ASOCIACIÓN CANARIA DE NEUROPSIQUIATRÍA  

SEGUNDO INFORME DEL PRESIDENTE

ASOCIACON CANARIA DE NEUROPSIQUIATRIA

 

             

Principal

CARTERA DE SERVICIOS DE ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD:

EL TRABAJO SOCIAL

 

 

Real decreto 1030/2006. Cartera de servicios del SNS.

            El Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, publicado en el BOE nº 22 de fecha 16 de septiembre de 2006, acaba de establecer la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud. Previamente la Ley 16/2003 de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, publicada en el BOE nº 128 de fecha 29 de mayo de 2003, ya establecía en su artículo 12 lo siguiente, en relación a las prestaciones de atención primaria:

 La atención primaria es el nivel básico e inicial de atención, que garantiza la globalidad y continuidad de la atención a lo largo de toda la vida del paciente, actuando como gestor y coordinador de casos y regulador de flujos. Comprenderá actividades de promoción de la salud, educación sanitaria, prevención de la enfermedad, asistencia sanitaria, mantenimiento y recuperación de la salud, así como la rehabilitación física y el trabajo social”.

El desarrollo normativo de esta cartera de servicios viene ya prevista en la Ley 16/2003, en su artículo 20, en el que hace referencia a la publicación de un real decreto que así la recoja y que las comunidades autónomas podrán aprobar sus respectivas carteras de servicios en las que, obligatoriamente, incluirán cuando menos la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. El real decreto 1030/2006 viene a dar respuesta a ese desarrollo normativo previsto en la Ley 16/2003 y otorga a los servicios contenidos en la cartera de servicios la categoría de BÁSICOS y COMUNES, debiendo garantizar la atención INTEGRAL, adecuada y continuada de todos los usuarios. Este real decreto en su anexo II, relativo a la cartera de servicios comunes de atención primaria, recoge el siguiente párrafo que, como podrá comprobarse, es idéntico al ya contenido en la Ley 16/2003:

La atención primaria es el nivel básico e inicial de atención, que garantiza la globalidad y continuidad de la atención a lo largo de toda la vida del paciente, actuando como gestor y coordinador de casos y regulador de flujos. Comprenderá actividades de promoción de la salud, educación sanitaria, prevención de la enfermedad, asistencia sanitaria, mantenimiento y recuperación de la salud, así como la rehabilitación física y el trabajo social

Si en el primer párrafo, he destacado en negrita el término “trabajo social”, que se puede asociar al término calidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud, al venir contenido en dicha norma, en el segundo, además de en negrita,  lo subrayo, ya que en este contexto, no sólo podemos relacionarlo con la calidad y la cohesión, sino que ahora el  trabajo social , mediante el real decreto 1030/2006, ha pasado a convertirse en una prestación básica e inicial de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud y, por ello, del Sistema Sanitario Público de Andalucía.

Ley 2/1998, de Salud de Andalucía 

            La Comunidad Autónoma Andaluza, mediante esta normativa y su posterior desarrollo, regula la atención sanitaria en su ámbito y, en su artículo 4, dispone lo siguiente:

Las prestaciones sanitarias ofertadas por el Sistema Sanitario Público de Andalucía serán, como mínimo, las establecidas en cada momento para el Sistema Nacional de Salud”.

De la misma forma, el artículo 52.1 define la atención primaria como “el primer nivel de acceso ordinario de la población al Sistema Sanitario Público de Andalucía, y se caracteriza por prestar atención INTEGRAL  a la salud”. Esta atención primaria, en el punto 52.2 se especifica claramente que:

será prestada por los profesionales que desarrollan su actividad en la misma y que constituyen los equipos de atención primaria”.

Decreto 195/85, sobre ordenación de los Servicios de Atención Primaria de Salud en Andalucía.

Este decreto persigue “garantizar el derecho constitucional a la salud a través de una concepción integral de los Servicios Sanitarios, en los que la atención primaria constituye un eslabón fundamental.”

En el Artículo 4 se define el Equipo Básico de Atención Primaria como “el conjunto de profesionales sanitarios y no sanitarios cuyo ámbito territorial de actuación es la Zona Básica de Salud y con localización preferente en los Centros de Atención Primaria”.

 En el apartado 2º de este mismo artículo, se especifica claramente quiénes INTEGRAN este Equipo Básico y, en su apartado C menciona a:

 “ Los Trabajadores Sociales o Asistentes Sociales”.

Con la finalidad de prestar apoyo a estos Equipos Básicos, este decreto recoge la figura del Dispositivo de Apoyo Específico, con funciones preventivas, docentes, de investigación y asistenciales, ente cuyos integrantes figuran así mismo, en su artículo 23, apartado 1, punto “d”, los Diplomados en Trabajo Social o Asistentes Sociales adscritos al mismo”, pudiendo desempeñar sus funciones sin perjuicio de su posible pertenencia a un Equipo Básico de Salud.

Las funciones de los Trabajadores Sociales en el Centro de Salud vienen recogidas en el artículo 12.2 de la Orden de 2/9/85 (BOJA 90 de 19/9/85)  y el desarrollo de las mismas en la Circular 1/87 de la Consejería de Salud, de fecha 9/1/87.

1 Trabajador Social por EBAP.

            La consideración legal del trabajo social como PRESTACIÓN BÁSICA e INICIAL del Sistema Nacional de Salud, lo convierte de forma automática en prestación BÁSICA e INICIAL del Sistema Sanitario Público de Andalucía, por lo que la estructura organizativa de éste último sistema habrá que adaptarse a dicha exigencia legal, ya que la misma no contempla actualmente esta situación.

Esta consideración de prestación básica se reconoce en la Ley de Salud de Andalucía, al especificarse que nuestro sistema público de salud deberá ofertar, como mínimo, las prestaciones establecidas por el SNS, y señala que dicha prestación se llevará a cabo por los profesionales que constituyen los Equipos Básicos de Atención Primaria.

Si el decreto 195/85 fija como integrantes de dichos equipos básicos de atención primaria, entre otros, a los Trabajadores Sociales, resulta más que evidente que la presencia de un trabajador social en cada EBAP es una exigencia legal, al estar considerado el trabajo social como una prestación básica de salud, que se presta en el nivel básico e inicial de la atención sanitaria, la atención primaria, y en la ubicación física elemental de la misma que no es otra que el Centro de Salud.

La no presencia de un trabajador social EN CADA EBAP, supone un incumplimiento evidente de dicha exigencia legal, una burla y una falta de respeto a los usuario del Sistema Sanitario Público de Andalucía, que pueden comprobar a diario como se les niega una prestación básica de la atención a su salud en casi un centenar de Centros de Salud Andaluces en los que bien no existe trabajador social alguno de referencia o, en la mayoría de los casos, ha de compartir y compaginar la prestación de sus servicios hasta en 5 Centros de Salud distintos.

Este real decreto incluye además otras consideraciones legales muy claras que afectan al desarrollo normal de las funciones de los trabajadores sociales, como la elaboración de tests sociales, comprendidos dentro de los procedimientos diagnósticos previstos en su artículo 2.1, o como cuando, en su artículo 3, se indica que “ las actividades de prevención y promoción de la salud se prestan, tanto en el centro sanitario como en el ámbito domiciliario o comunitario.”, por lo que ya no se les podrá negar a los trabajadores sociales la participación, colaboración , ayuda y asesoramiento de asociaciones y grupos de autoayuda, que desarrollen sus actividades fuera del Centro de Salud o fuera de la localidad en la que éste radique, o en centros educativos, tal y como en algunos Distritos Sanitarios se viene haciendo, con la única finalidad de ahorrarse las retribuciones que pudieran corresponderle al profesional por el Complemento de Dispersión Geográfica.

Así mismo se establece la necesidad de una coordinación de actuaciones sanitarias, plan de cuidados, tratamientos y seguimiento de condiciones higiénico sanitarias, en coordinación con los servicios sociales, competencia ésta que recae específicamente sobre el colectivo de trabajadores sociales de atención primaria de salud, a tenor de lo dispuesto en la Orden 2/9/85 y Circular 1/87 de la Consejería de Salud  e instrucciones de la Dirección General de Asistencia Sanitaria.

Coordinación con los servicios sociales que se hace extensible, y que por tanto exige la presencia del trabajador social, al ámbito de la atención sanitaria al anciano en riesgo en la que, además, se hace necesaria una detección y seguimiento de sus características de edad, salud y situación socio-familiar, según se recoge en el artículo 6.4.5 del real decreto, a lo hay que añadir la exigencia de la coordinación con otros recursos, en el caso de la atención a los enfermos terminales, prevista en el artículo 7 del texto legal, competencia así mismo del trabajador social 

Conclusión.

En el Servicio Sanitario Público de Andalucía, en octubre de 2006, existen casi un centenar de Centros de Salud a cuyo Equipo Básico de Atención Primaria NO HAY ADSCRITO un trabajador social a tiempo completo, pese a estar considerada una prestación básica del Sistema Nacional de Salud.

La accesibilidad de los usuarios a esta prestación básica queda reducida, en no pocos casos, a un par de horas, uno o dos días a la semana, con lo que su carácter básico queda reducido a su mínima expresión, a un hecho simbólico, lo que contradice expresamente, no ya el contenido este real decreto, sino el de toda la normativa reguladora de la atención primaria en esta Comunidad Autónoma.

A causa de esta ausencia injustificada de la figura del trabajador social en su EBAP correspondiente, la atención de los usuarios que precisan de esta prestación básica, se viene derivando a otras instituciones ajenas al Sistema de Salud (Servicios Sociales, Hogares de Pensionistas, etc), se derivan de forma irregular e inaceptable a otros profesionales del Centro de Salud, no habilitados, capacitados o titulados para realizar dichas intervenciones (enfermería de enlace, administrativos, etc) o bien, sencillamente, no es prestada.

Por ello se solicita se arbitren de inmediato las medidas oportunas para que cada EBAP, de cada Centro de Salud, disponga de su propio profesional de Trabajo Social, a tiempo completo y, de esta forma, se haga efectivo el derecho de todos los usuarios del Sistema Sanitario Público de Andalucía al acceso a esta prestación básica e inicial del Sistema Nacional de Salud que asume como propia por Ley.

Mariano Sánchez Robles.

Trabajador Social. CS Almuñécar (Granada)